FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

17 Octubre 2018

La Senda del Oso: Naturaleza en Asturias en estado puro

Los valles del Oso (Proaza, Quirós, Santo Adriano y Teverga) han tenido su historia marcada por la minería. El laboreo de sus ricos yacimientos llevó a ellos trazados ferroviarios que daban salida a su producción. La crisis minera cerró minas y ferrocarriles. Pero estos últimos han vuelto de alguna manera a ser vividos de nuevo merced a su recuperación como Vía Verde, una de las más antiguas, bellas y exitosas de todo el panorama. La Senda del Oso nos invita a un viaje por la montaña y por la esencia de la Asturias más natural entre bosques de robles, castaños, ríos y embalses y esa singularidad rústica de lugares llenos de autenticidad. Una Vía Verde que no deja a nadie indiferente.



La Vía Verde de la Senda del Oso se interna en los Valles del Oso ascendiendo junto a los ríos por el corazón de la montaña asturiana. Sobre el antiguo tren minero que llegó a unir la alta montaña con la propia capital regional, disfrutamos ahora de este trazado que, en forma de “Y”, une la localidad de Tuñón (Santo Adriano) con las localidades de Entrago (Teverga) y Santa Marina (Quirós). Cabe decir que los kilómetros de trazado recuperados han sido posibles gracias a las inversiones realizadas tanto por el Principado de Asturias como por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

¡Comenzamos!

Tuñón es el punto de inicio de esta Vía Verde donde tenemos un área recreativa que destaca por la enorme escultura de un oso, que recuerda a los viajeros la seña de identidad de esta Vía Verde. Desde este punto existe otra Vía que une la localidad de Tuñón con San Andrés y Trubia, en el Concejo de Oviedo, y desde aquí es posible continuar por otros caminos naturales hasta Fuso de la Reina donde enlazar con Oviedo a través de otra Vía Verde, la Vía Verde de Fuso.

Desde el área recreativa de Tuñón iniciamos este maravilloso recorrido por esta senda. El camino prosigue y por todas partes la vegetación sale al paso. A la entrada de la población de Villanueva nos encontramos a nuestra izquierda el Desfiladero de las Xanas, que nos ofrece otro sugerente recorrido fuera de la Vía Verde.

En el km. 4 atravesamos el pueblo de Villanueva, capital del Concejo de Santo Adriano. Cruzamos su monumental puente de la época medieval y tras cruzar una pasarela de nueva construcción sobre el río Trubia nos dirigimos hacia el Área recreativa de Buyera. Esta área cuenta con un amplio aparcamiento, alquiler de bicicletas, abundantes mesas donde poder reponer fuerzas tomando relajadamente nuestro bocadillo, o provisionarnos en los bares de la zona, y además cuenta con una piscina donde poder bañarnos si el clima acompaña.

A partir de este punto, disfrutaremos de las múltiples perspectivas que nos ofrece la montaña, hasta encontrarnos con una valla verde que delimita un tramo de la senda. Se trata del cercado osero. Esta valla define un amplio recinto del monte donde la osa Paca (hasta hace poco acompañada de su inseparable Tola), una osa huérfana por las malas artes de los furtivos, que hace su vida en este recinto.

Es sin duda, uno de los atractivos más buscados de la zona, sobre todo si se va con niños y se asiste a la hora en que los cuidadores le llevan la comida. Después de dejar atrás el cercado de los osos abandonamos el Concejo de Santo Adriano llegando al pueblo de Proaza donde el visitante puede observar en primer lugar la central hidroeléctrica, magnífico ejemplo de arquitectura industrial.

Proaza alberga la Casa del Oso, sede de la Fundación Oso de Asturias, donde el visitante puede observar una exposición que nos muestra la vida de estos gran des plantígrados. Desde Proaza proseguimos camino hacia Caranga entre túneles y tramos tallados de roca. A pocos kilómetros frente a nosotros se levanta el murallón de Peñas Xuntas.

Después de observar con calma el espectáculo del desfiladero de Peñas Xuntas se llega a Caranga donde la senda se bifurca en dos ramales; uno con dirección a Entrago y otro hacia Valdemurio y Santa Marina.

Tramo dirección Entrago


Una vez que atravesamos el túnel que nos permite cruzar el desfiladero de Peñas Xuntas, nos encontramos, en un tramo de la antigua carretera AS-228, un pequeño aparcamiento que algunas personas utilizan para comenzar la Vía Verde desde este punto kilométrico. Al llegar a la bifurcación de la vía verde, debemos de tomar el ramal de la derecha que nos llevará hasta la localidad de Entrago.

A poca distancia de tomar esta desviación, nos sorprende un sereno paisaje de bosques y prados por el que se llega a la localidad de Caranga de Abajo. Y una vez dejado atrás Caranga la vía verde se “pega” literalmente a la roca, calando la montaña en varios atrevidos túneles que, a ratos, se abren sobre el barranco donde braman las aguas bravas del río Teverga.

Tras cruzar un espectacular puente metálico llegamos al desfiladero de Valdecerezales, uno de los paisajes más espectaculares de esta vía verde y probablemente de toda Asturias, donde el viajero podrá observar las magníficas paredes de roca caliza que flanquean esta vía.

Y después de cruzar este desfiladero, llegamos a la localidad de Entrago, final de este tramo, que a lo largo de casi 22 km. y un ligero ascenso, (también se puede hacer en sentido inverso) nos regala uno de los paisajes más espectaculares de la geografía asturiana.

Tramo dirección Santa Marina

En esta ocasión, una vez llegamos a la bifurcación tomamos la vía verde en dirección a la izquierda. Superando el pueblo de Caranga de Abajo la vía verde se dirige hacia Caranga de Arriba. Al dejar atrás la estampa de Caranga de Arriba, las laderas montañosas que constriñen el valle del Trubia, progresivamente se van acercando y haciendo verticales para convertirse en el Desfiladero de Valdemurio, donde solo el río Trubia tiene cabida. Aquí la vía se transforma en un túnel iluminado a cuya salida nos vemos obligados a enfrentarnos a una dura rampa de casi 400 m. que culmina en el embalse de Valdemurio.

El alargado embalse puede rodearse por dos caminos que acaban uniéndose. Por la izquierda, nos encontramos con el área de turismo activo de Valdemurio donde es posible alquilar piraguas, bicicletas y parar a reponer fuerzas. Y por la derecha, una larga pasarela nos permite atravesar el embalse casi al ras las quietas, reflectantes y frías aguas. Nuevamente junto a la orilla del embalse la vía retoma su agradable paseo ribereño por magníficas vistas a los núcleos rurales de Tene, Aciera y Bermiego.

En torno al kilómetro 22, este ramal llega a la población de Bárzana y desde aquí a través de un túnel finaliza en el área de descanso del Cribu, en la localidad de Santa Marina.

Más información en www.viasverdes.com
 
Vias Verdes

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Carta Local nº 316, septiembre 2018.pdf