FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

15 Agosto 2020

“El momento más duro ha sido el del silencio, la impotencia, la frustración”

“La situación era insostenible y exigía actuaciones contundentes y decisivas”. Carlos Martínez, Alcalde de Soria, no dudó en lanzar el SOS el último día de marzo ante una situación extrema que no se estaba atendiendo, “El silencio”. Y gritó: “que nos pongan los materiales para atender a la población de Soria, que se muere”. Y se le escuchó. Y se volcaron con Soria, ahora ya más aliviada. Muchas lecciones deja esta pandemia, una que destaca: “La sanidad, después de lo visto, se tendrá que plantear y entender como una cuestión de seguridad del Estado”.



Alcalde de Soria, Carlos Martínez, ¿cuando lanzó el SOS cuál era la situación, qué estaba pasando en la ciudad? 
 
Soria ha sufrido esta crisis sanitaria de forma especialmente dramática. Aun siendo conscientes de que que es una situación repetida en todo el territorio nacional, europeo… tratándose de una pandemia mundial, las estadísticas, detrás de las que nunca se nos puede olvidar hay personas y familias, evidenciaban que la provincia se encontraba en unos ratios que duplicaban la media nacional en tasa de contagio por habitante y triplicaban la tasa de fallecidos por cada 1.000 habitantes de España. A esta situación, además, se añadía un colapso de la Unidad de Cuidados Intensivos, con una ocupación del cien por cien, aun ampliando tres veces su capacidad habitual con el mismo personal, una ausencia de material sanitario evidente tanto de equipos de protección como respiradores, que incluso se tradujo en un auto del Juzgado de lo Social, y un déficit de personal sanitario previo a la crisis acrecentado con más de un 10% de trabajadores de baja por positivo en COVID. La situación era insostenible y exigía actuaciones contundentes y decisivas, como el propio Colegio de Médicos de Castilla y León también reclamaba, entendiendo que la sanidad es un derecho individual y universal y que todos y todas, al margen de donde vivamos, debemos tener las mismas oportunidades de acceso. ¿
 
Cuál fue el resultado del SOS, quiénes se movilizan y qué se moviliza? 
 
Obviamente, en este apartado lo que tenemos es que ser agradecidos con esa respuesta inmediata que encontramos desde pequeñas ciudades como Arnedo, a comunidades autónomas como La Rioja, País Vasco, Valencia, o ayuntamientos como Madrid con la cesión efectivos del SAMUR; así como también las aportaciones de empresas y entidades privadas con donaciones, material, personal; o de entidades como Médicos Sin Fronteras, la Embajada de Cuba, el equipo de cardiólogos de Salamanca que se desplazaron de forma voluntaria… Sería imposible enumerar los cientos de gestos de apoyo que hemos recibido y la implicación en esta reivindicación. Estando infinitamente agradecidos a todos y cada uno de los que nos han ayudado, no debemos olvidar que la sanidad no es solidaridad, es un derecho, es una cuestión de justicia. 
 
¿Sus ciudadanos, la gente, cómo actuaron, cómo fue la implicación y la colaboración? 
 
La ciudadanía ha sido responsable y consecuente, ha dado una lección de ejemplaridad, tanto en la respuesta al confinamiento como en el respeto al estado de alarma, y ha exhibido una capacidad de movilización espontánea impresionante haciendo que ese SOSoria se extendiera de forma inmediata como una gran ola, en gran medida, también, gracias a los miles de sorianos y sorianas que pusieron desde la distancia también su granito de arena para llevar nuestra voz y alcanzar con ella esa atención de los medios de comunicación, redes sociales… 
 
Cuando pase todo, cuando llegue el día después, ¿cómo se planea la reconstrucción? 
 
Debemos ser conscientes de que las políticas públicas son las únicas que corrigen desigualdades desde el punto de vista sanitaria y, en general, las que sufrimos muchos territorios del interior, la Soria y las muchas “sorias”. No sólo hablamos de infraestructuras que generan oportunidades y que se vienen reclamando, sino aquellas que salvaguardan los derechos básicos de los ciudadanos como es la sanidad y la protección social. La sanidad, después de lo visto, se tendrá que plantear y entender como una cuestión de seguridad del estado. 
 
¿Cuáles han sido los momentos duros y los más emotivos de estos días; pasó miedo?
 
El momento más duro ha sido el del silencio, la impotencia, la frustración… Ves que es necesario tomar decisiones y que no se hace. Prácticamente estábamos parados y esa ha sido la peor de las sensaciones que puedes tener. Tienes la certeza de que los datos te llevan a una situación dramática y que es necesario reaccionar. Eso te genera una tensión brutal. Por otro lado, ¿emociones?… todas en una situación de este tipo, cada día, en la intimidad de tu casa, cuando ves que familiares, amigos, vecinos… están muriendo 
 
Terminemos en el día después, nuevamente. Después de esto, cuando todo pase, ¿cómo cree que será todo y cómo seremos todos? 
 
Obviamente vamos a cambiar individual y colectivamente, y vamos a ver modificados nuestros hábitos sociales. Será temporal, pero tampoco tenemos clara todavía su incidencia y nos enfrentamos a más incertidumbres que certezas. Cambiará nuestro concepto de relación con los demás que exigirá una planificación distinta y al que nos tendremos que adaptar. 
 
Debemos ser conscientes también de la necesidad de desarrollar medidas con el Gobierno Local como uno de los principales activos y necesitaremos reforzar ese papel en nuevas estructuras multinivel que den respuestas a la ciudadanía inmediatas y coordinadas. Esta crisis sanitaria ha vuelto a demostrar que los Gobiernos Locales estamos en primera línea y que debemos cambiar nuestra forma de funcionar y rechazar esos modelos compartimentados por otros más transversales y eficientes. Este virus, además, nos ha demostrado que no hay límites ni fronteras y que debemos trabajar en red no sólo cuando hablamos de España, sino cuando pensamos en Europa o en el mundo. 
 
 
Alcalde de Soria

Alcalde de Soria

Carta Local nº 337 Julio Agosto 2020.pdf