FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

20 Julio 2018

Las ciudades españolas tienen calidad de vida y son buen ejemplo de articulación

Eduardo López Moreno es Director de Investigación y Creación de Capacidades de ONU-Habitat, donde anteriormente había ocupado el puesto de Director de Estudios de la Ciudad. Fue Jefe del Observatorio Mundial Urbano (2002-2008) y Consejero Técnico Superior en la Oficina para África y los países Árabes de ONU-Habitat (1999-2002). En conversación con CARTA LOCAL, Moreno analiza el Informe Mundial de las Ciudades 2016, valorando a las ciudades españolas, y fija la relación entre prosperidad y gestión municipal: “Las ciudades más prósperas son aquéllas en las que los Alcaldes supieron negociar y vender una visión de desarrollo nueva, innovadora y diferente a las provincias y regiones y a los Estados”.



El Informe Mundial de las Ciudades 2016 de ONU-Habitat considera que el modelo de urbanización actual es insostenible. ¿Por qué?

La razón principal es que curiosamente ciudades de todas las partes del mundo crecieron igual y más de lo que necesitaban. Tres veces más de promedio. Y ello tiene mucho que ver con la idea de abrir nuevos frentes de urbanización, cambiar usos de suelo, ganancias enormes en los estatutos jurídicos de la tierra que de rural se hace urbana, zonas protegidas que dejan de estar protegidas, etc. Esos cambios conllevan costos muy altos sociales y de infraestructura porque crear periferias nuevas en periferias ya distantes divide la sociedad y divide el espacio. Hace ciudades más divididas, ricos-pobres, crea costos muy altos de uso de energía, las ciudades producen muchos más gases de efecto invernadero... Entonces, por un lado puedes tener políticas, que muchas ciudades y países tienen, por ejemplo políticas claras para combatir el cambio climático, pero por otro lado tienes un modelo de urbanización que lo exacerba. Y ahí hay una contradicción inherente que hace que el modelo sea poco sostenible. Pero a pesar de eso sigue siendo positivo.

Si la urbanización equivale a prosperidad y desarrollo, ¿no hay que volver entonces a los pueblos? ¿Hay dejar de lado las políticas dirigidas a luchar contra la despoblación de las zonas rurales?

La posición fundamental de ONU-Habitat es que hay que romper con esas dicotomías clásicas políticas rurales-políticas de ciudad. De nuevo, la historia reciente nos está mostrando muy claro que en los últimos 20 años 750 millones de habitantes fueron sacados de la pobreza, 500 de esos millones en zonas rurales, principalmente en Asia, y la mayoría a través de políticas urbanas o de actividades económicas que nacieron en las ciudades pero que tuvieron efectos en el campo. La posibilidad de acabar con la pobreza del campo pasa por una conectividad de ciudades y una interface entre las ciudades y el campo. Hay que romper con esa política y al contrario hay que crear una en donde el bienestar y la prosperidad urbana traigan beneficios económicos y sociales en el campo también o en las zonas rurales.

¿Cuál debe ser la prioridad en la gestión de los Ayuntamientos? ¿Cuáles tienen que ser las políticas urbanas modélicas?

Los municipios y ciudades que más prosperaron en los últimos años fueron aquellos que tuvieron dos ingredientes fundamentales. El primero, que entendieron que su espacio municipal prospera cuando se articula con la región circundante, aunque sean otros municipios. Segundo, si tú eres un Alcalde con visión, con carisma y con capacidad de vender un proyecto nuevo, ese proyecto va a prosperar no cuando lo llevas a tu territorio y lo circunscribes a él sino cuando lo vendes a autoridades supranacionales o nacionales o regionales. Las ciudades más prósperas son aquellas en las que los Alcaldes supieron negociar y vender una visión de desarrollo nueva, innovadora y diferente a las provincias y regiones y a los estados.

Ahora se habla mucho de la “Nueva Agenda Urbana”, aunque parece que ese concepto no llega muy bien a los ciudadanos. ¿Qué idea les trasladaría usted? ¿En qué consiste básicamente?

No es otra cosa más que un marco, un acuerdo, un compromiso político, una necesidad institucional y una revisión de un nuevo convenio social en el que tenemos que definir que hay ciertas cosas que a lo largo plazo nos van a beneficiar a todos. Y ellas son ciudades más equitativas, más funcionales, con más espacios públicos con más bienes públicos, ciudades donde el coste del acceso a la vivienda y al transporte sean accesibles para todos. La Nueva Agenda Urbana no es más que un soporte invisible que debería ayudar y conectar todos esos mecanismos.

¿Se atrevería a decir aquí cuál es su ciudad favorita o algunas ciudades modelo en las que otras deberían fijarse?

Hay ciudades que están muy elevadas en los índices de prosperidad y por tanto son, sin duda, los ejemplos más paradigmáticos. Por ejemplo Viena, que en su dimensión medioambiental, de equidad, productividad, y gobernanza tiene valores elevados en todas sus dimensiones. Entonces las ciudades prósperas no generan distorsiones en su desarrollo interno. Y casos como Viena hay algunos otros, desafortunadamente casi todos ciudades europeas o del norte global. Pero poco a poco estamos viendo, y tal vez eso sería lo interesante en la respuesta, que más que dar un nombre es plantear ciertos cambios en la geografía del desarrollo y la prosperidad, y ahí estamos viendo la emergencia de algunas ciudades que apuntan a colocarse en ese sendero. Bogotá, de alguna forma; algunas ciudades chinas, si bien tienen algunos problemas por otro lado; otras ciudades coreanas…

Conoce bien España, ¿qué le gusta especialmente de nuestro país? ¿Qué percibe cuando viene?

Bueno, cosas que funcionan muy bien. Uno, es un buen ejemplo infraestructuras de comunicaciones. El tren rápido te lleva a cualquier punto del territorio y lo hace de una manera eficiente y con costes muy adecuados. Yo diría que podría exportarse a muchos otros lugares del mundo. Dos, sin duda, la estructura política que le da tantos poderes a los municipios y que tiene que ver con mecanismos de democracia y de descentralización y de recursos. Tres, las ciudades tienen calidad de vida, hay espacios públicos, hay una buena articulación y diseño entre la calle y el espacio público, que siempre he dicho esto no son accidentes, las ciudades no se hacen prósperas por accidente, se hacen prósperas porque hay manos y cabezas y cerebros atrás pensándolas y articulándolas y en ese sentido también es un ejemplo.

Usted se dedica a estudiar y calificar el estado de las ciudades de todo el mundo. De su respuesta anterior se deduce que la nota que le pone a las ciudades españolas es alta.

En ese sentido sí. En otros no tanto. Tenemos estudios nuevos sobre Madrid y hay algunas cosas muy preocupantes, y que en el largo plazo tienen que ver con el desarrollo sostenible de su primera pregunta. Por ejemplo, Madrid creció territorialmente en los últimos 25 años tres veces más de lo que necesitaba en términos poblacionales. Entonces se bajaron las densidades a un 54%, que hacen inviable los modelos de bienestar. Por ejemplo, si tú eres el Alcalde y quieres llevar transporte público a una zona con bajas densidades la única forma de hacerlo es con subsidios, es decir con recursos del erario público. Entonces este modelo de ciudades que se expanden, de densidades que bajan, le va a pasar una factura alta a Madrid en el futuro si no hay mecanismos correctores pronto. 
 
Eduardo Moreno

Eduardo Moreno

Carta Local nº 314, junio 2018.pdf