FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

25 Septiembre 2017

Respeto al cumplidor sí, tutela al cumplidor no

Los Gobiernos Locales cumplen a la perfección los objetivos estabilidad presupuestaria, techo de gasto y deuda pública, los tres criterios que miden la eficiencia y el buen hacer en la gestión económica de una Administración Pública. Así se nos confirmó la última semana de junio en la Comisión Nacional de Administración Local (CNAL), un foro en el que constatamos que, no sólo somos cumplidores sino que somos “los más cumplidores” de las tres Administraciones.




Ninguna duda pues sobre nuestra capacidad, ni sobre nuestro saber hacer o las responsabilidades que asumimos con el conjunto del Estado. Las cifras están ahí. Y sin embargo, cuando pedimos destinar nuestro superávit a políticas sociales o de empleo, porque son las necesidades a cubrir que nuestros ciudadanos nos plantean, la respuesta es negativa. Cuando pedimos ajustar la regla de gasto a la eficiencia y a las necesidades de los Gobiernos Locales, se nos emplaza al dictamen técnico de una Comisión cuatripartita que, finalmente, acaba constituyéndose, pero a iniciativa a iniciativa nuestra y con carácter tripartito.

 La Administración Local es el tercero de los puntos de apoyo del sistema territorial de nuestro país. Así lo dice la Constitución, así lo sabemos todos; y así lo reconocen los ciudadanos cuando se dirigen a nosotros como Administración más próxima y, a todas luces, más eficiente. Hemos crecido, somos capaces de funcionar de manera autónoma, somos un modelo de gestión y no necesitamos las tutelas de nadie, y mucho menos de otras Administraciones que, a diferencia de nosotros, no son ejemplares en ninguno de los cumplimientos de los que nosotros hacemos gala.

 ¿Por qué se nos castiga? ¿Por qué se nos tutela? ¿Por qué estamos permanentemente bajo el prisma observador de quién precisamente, resulta ser más incumplidor? Hemos dado muestras suficientes de madurez, somos líderes en buenas prácticas, en modelo de gestión de lo próximo y responsables inmediatos del bienestar de más de 40 millones de ciudadanos en nuestro país. Y queremos ejercer esa responsabilidad, sin tutelas que nos limiten, pero de manera ordenada, en un marco legal justo, que no nos penalice, que premie la eficiencia y que prevea que cada uno actúe donde mejor sabe y puede actuar.

 Los Gobiernos Locales estamos a pie de calle, no encerrados en despachos. Vivimos cerca de la realidad de cada día, conocemos a nuestros vecinos, sus problemas y a veces, incluso, hasta podemos aportar soluciones efectivas. Sólo pedimos que se nos permita hacerlo con lo que es nuestro. Eso, creo yo, no es difícil de entender.

 

 
Carta Local nº 304, julio-agosto 2017.pdf