FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

5 Agosto 2020

Los nuevos representantes locales: un colectivo cada vez más homogéneo

Más mujeres, electos más formados, con una media de edad algo superior a la de Corporaciones anteriores y, sobre todo, con perfiles sociodemográficos cada vez más similares entre sí y más parecidos a la media de los ciudadanos de sus municipios, son los pautas generales con los que podría definirse a los miembros de los Gobiernos Locales constituidos tras los comicios del pasado mes de mayo. Así lo recoge el avance de estudio elaborado por la FEMP sobre una muestra de casi 200 Ayuntamientos de todos los tamaños.



 
 
 
Las elecciones del 22 de mayo han cambiado notablemente los equilibrios políticos establecidos en los Ayuntamientos con los comicios anteriores y esos cambios políticos tienden también a modificar la morfología social de las Corporaciones Locales. El avance de resultados del estudio sobre el perfil sociodemográfico de los nuevos representantes locales correspondiente a los últimos comicios ha venido a corroborar una tendencia ya observada en los estudios similares que la FEMP viene realizando desde 1991: un cambio fuerte en los resultados electorales y renovaciones de los electos, también importantes, aunque no sea más que por la entrada en los Consistorios de candidatos que ocupaban posiciones en las listas o que pertenecían a partidos con menor probabilidad de resultar elegidos.
 
Cambios políticos y cambios en la morfología social
 
En la Tabla 2 se puede observar cómo el número de Concejales del PSOE, primera formación política en los Ayuntamientos de 2007, disminuye en 2.262, mientras que el número de Concejales del PP, primera formación en el actual mandato, se incrementa en 3.151. Asociado con este “vuelco” aparece una propensión a la renovación en los Concejales del PP también más fuerte, 46,9% de sus Ediles llegan por primera vez a los Ayuntamientos, frente a 38,6% en el caso del PSOE.
 
En total, un 44,8% de los nuevos representantes locales llegan por primera vez a los Ayuntamientos, con una renovación relativamente importante que llega también de la mano de las formaciones de ámbito autonómico (por la irrupción de BILDU, sobre todo) y en otros partidos de ámbito estatal (por la novedad de UDyP). Y, junto a esta renovación, en gran parte relacionada con el acceso de nuevas Concejalas a los Consistorios, vemos crecer la participación de la mujer en casi todas las formaciones políticas.
 
Pero esto no significa necesariamente diferenciación creciente en los perfiles de los nuevos electos. Lo que constatamos en este avance del estudio es, al contrario, un paso más en el proceso hacia una mayor cohesión sociodemográfica de nuestros representantes.
 
La participación de la mujer sigue creciendo globalmente
 
La participación de la mujer es importante, ya que la demanda de más igualdad es creciente en nuestra sociedad. En el Gráfico 1 se aprecia que se supera la norma del 40% de participación en los Ayuntamientos grandes. Mientras que, a pesar del avance en todos los tipos de Corporaciones, en las de menos de 5.000 habitantes, en las que los comicios de 2007 habían marcado una “pausa” en el progreso de la participación de la mujer, la feminización se queda todavía actualmente por debajo del 30%.
 
No obstante, el gráfico, que refleja los resultados de las sucesivas encuestas de la FEMP, muestra el largo trecho recorrido por la participación de la mujer en los Ayuntamientos: en 1999 el avance en la participación se produce tanto en el ámbito rural como en el urbano, pasando el total de Concejalas de unas 9.000 a unas 14.000. En 2007, se observa un nuevo salto, al llegar a los consistorios unas 20.700 Concejalas. En el conjunto de las Corporaciones municipales actuales podríamos haber llegado al entorno de 22.500, el 32,8% del total de 68.462 Concejales.
 
Como es comprensible, al ser las pautas de comportamiento relativamente más tradicionales en el medio rural y en los pueblos, la participación de la mujer en los Ayuntamientos pequeños era muy baja todavía en 1991, pero tiende a converger con una participación lógicamente más alta en los Ayuntamientos grandes. Se observa que, en 20 años, el número de Concejalas se ha triplicado en los municipios de menos de 20.000 habitantes (pasando de menos de 6.000 a cerca de 19.000), mientras que en los de más de 20.000 se ha duplicado (pasando de casi 1.800 a unas 3.600).

El mayor acceso de la mujer a las Alcaldías, un objetivo pendiente
 
Elección tras elección, la participación de la mujer aumenta. Pero, el acceso de la mujer a la máxima responsabilidad local, la presidencia de la Corporación, siempre ha ido por debajo del progreso de su participación en los Ayuntamientos: en 2007 las Concejalas ya suponían el 30%, pero las Alcaldesas eran solamente el 14,7%. En los nuevos Ayuntamientos, todo indica que este reto sigue pendiente: la participación femenina en 2011 es del 32,8%, y se va consolidando y creciendo, pero las nuevas Alcaldesas suponen, según nuestra estimación, a penas algo más del 15% del total. Un estadístico que mejora algo debido al progreso en los municipios más pequeños (los más numerosos), en relación con las anteriores elecciones, pero que también se asocia, probablemente, con un relativo estancamiento, o retroceso, en el acceso de la mujer a las Alcaldías de los Ayuntamientos de más de 5.000 habitantes.
 
Un “envejecimiento” progresivo de los Ayuntamientos
 
La experiencia requerida para gobernar Ayuntamientos más complejos, en tiempos más complicados, se ha venido reflejando en un incremento paulatino de la edad media de los Concejales, que también se relaciona con una sociedad que envejece. La edad media de los Ediles viene aumentando ligeramente elección tras elección (44,5 años en 2003, 44,9 en 2007): ahora constatamos la misma tendencia, ya que el avance de resultados de este estudio arroja una media de 45,6 años para los nuevos Concejales.
 
Las Concejalas han venido ostentando una edad media claramente inferior a la de sus compañeros varones: en 2007, 41,9 años frente a 45,7; en los Ayuntamientos de 2011, las Concejalas ostentan una edad media de 42,5 años frente a 46,9 de los varones.
 
En los municipios más pequeños, varones y mujeres, son de más edad que en los más grandes, pero las mujeres tienden a ser más jóvenes en todos los tipos de municipios: hay relativamente más mujeres que varones de menos de 30 años y relativamente más varones que mujeres de 65 años o más. En el medio rural y, en general, en los Ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes, la representación local refleja, de manera atenuada, el envejecimiento de la población, pero también se da una proporción mayor de Concejales de menos de 30 años: en los pueblos, los jóvenes, sobre todo las mujeres, dan un paso al frente para contribuir al progreso de la sociedad local, y siguen simbolizando la modernización de las sociedades locales.
 
 
Considerando un conjunto más amplio de rasgos de los nuevos representantes locales, observamos que los aspectos definitorios de la morfología social de nuestros nuevos Ayuntamientos prolongan tendencias que venimos constatando en anteriores elecciones: los perfiles son cada vez más homogéneos. Los Ayuntamientos son, de alguna manera, un espejo de la sociedad local menos deformante que el de otros ámbitos de la representación política, por su proximidad a los ciudadanos, y nos permiten ver en su morfología social la imagen de una sociedad cada vez más integrada.
 
En esta ocasión, también se observa que se consolida lo que ya mostraban las encuestas anteriores: la tendencia al estrechamiento de las diferencias de perfiles. El colectivo de Concejales, en su conjunto, se aproxima a la tendencia central o media aritmética de las edades, en los pequeños y en los grandes municipios. Al mismo tiempo, se reduce la dispersión: la proporción de jóvenes de menos de 30 años y de mayores de 64 años es menor, tanto entre los varones como entre las mujeres.
 
Lo mismo ocurre con el nivel de formación. En los estudios anteriores comprobamos cómo los representantes locales acompañaban el proceso muy rápido de incremento del nivel de estudios que ostenta el conjunto de la población española, acentuando ese nivel por una mayor representación entre los ediles de los que han realizado, al menos, estudios medios y, sobre todo, por la parte importante de quienes ostentan estudios de nivel superior. Este avance permite constatar que siguen teniendo un mayor nivel de estudios los Alcaldes que los Concejales y las mujeres que los varones, pero la aproximación en el perfil de estudios también es un hecho creciente en cada elección.
 
El perfil modal del Concejal sigue siendo el de un varón o una mujer casado, con dos hijos y estudios medios o superiores. Ese perfil, en 2003, correspondía al de unos 21.000 Concejales y Alcaldes, el 32,1 % del total; en 2007 ya correspondía a unos 24.000, el 36,7 %. Alrededor de ese perfil se reúnen ahora, en los nuevos Ayuntamientos de 2011, el 38% del total de electos, unos 26.000 Concejales y Alcaldes. Y en ese perfil se encontraban y se encuentran siempre más Alcaldes que Concejales, más varones que mujeres, aunque en este último aspecto también se viene observando una convergencia creciente.
 
La “crisis” en los Ayuntamientos
 
Hasta las anteriores elecciones se había constatado un proceso avanzado de disminución de la población “inactiva” entre los electos y un incremento de los representantes locales procedentes de las diferentes situaciones de actividad profesional. Esa tendencia, que se asociaba a la del conjunto de la sociedad española, con una parte cada vez mayor de la población que se incorpora a la actividad económica y laboral aparece frenada, en esta ocasión, reflejando seguramente un efecto de la crisis por la que atraviesa el país: así, observamos en este avance de resultados un relativo incremento de estudiantes, jubilados y “amas de casa” en relación con los Ayuntamientos de 2007. Además, la categoría “Otros”, se encuentra formada en su mayor parte por “parados” en esta ocasión, también.
 
La tendencia hacia una mayor cohesión en los perfiles modales se percibía en anteriores estudios también en las situaciones socioprofesionales de procedencia de los ediles. Había un incremento de la concentración alrededor de determinadas profesiones: las tres profesiones más frecuentes eran, y siguen siendo en 2011, la de los profesionales y técnicos del sector público, la de los profesionales y técnicos del sector privado (ambas constatables más aún en los grandes municipios y entre las mujeres) y la de los pequeños empresarios o autónomos con menos de 5 asalariados (más relacionados con los pequeños municipios y más aún con los varones). No obstante, ahora, el peso de estos tres colectivos socioprofesionales en el conjunto ha disminuido relativamente, como acabamos de señalar, a favor de la situación de “inactivos” y también, como podemos observar, de “agricultores”.
 
Junto al nivel de estudios, el peso de los profesionales y técnicos en las Corporaciones municipales, refleja la importancia del nivel de preparación de nuestros representantes. El alto porcentaje de titulados superiores alcanzado en anteriores elecciones se mantiene. Pero lo que más ha venido cambiando en este indicador es la disminución muy acusada de quienes solamente tienen estudios primarios o no tienen estudios, que se mantiene por debajo del 30% desde 2003.
 
Las mujeres son, una vez más, quienes ofrecen una mejor preparación, como se constata en el conjunto de los electos. No obstante, se observa también en este apartado una tendencia a la convergencia del nivel de formación en los diferentes colectivos de varones y mujeres. La diferencia mayor en el nivel de estudios, a favor de las mujeres, sigue siendo clara en los pequeños Ayuntamientos, donde la mujer sigue proyectando una imagen que simboliza modernización y dinamismo social, acentuada precisamente por un perfil de mayor juventud y preparación. Los Alcaldes, con un nivel de estudios también por encima de la media de los Concejales, siguen reafirmando, por su perfil sociodemográfico, un asentamiento social más “conforme” a las expectativas medias de la sociedad y probablemente refuerzan, también así, su autoridad.
  
Metodología de la encuesta
Este informe es un avance que presenta los principales resultados de la encuesta de la FEMP sobre los representantes locales elegidos el 22 de mayo de 2011, un trabajo que la Federación viene realizando desde 1991. Ha sido realizada con una muestra representativa del conjunto de los representantes locales españoles. Se parte de una selección realizada, en primer grado, en el conjunto de los Ayuntamientos españoles de manera aleatoria, y se opera, en segundo grado, una extracción de Concejales en cada una de las Corporaciones de la muestra, evitando sesgos pero garantizando una presencia suficiente de las listas de electos, no solamente de las dos formaciones políticas con más Concejales (PP y PSOE), sino también de IU y de otros partidos importantes de ámbito autonómico. Debido a la metodología aplicada, los Ayuntamientos de la muestra constituyen un “panel” que recoge ya los resultados de los seis últimos comicios (1991, 1995, 1999, 2003, 2007 y 2011). Los datos obtenidos para elaborar este avance proceden de 190 Ayuntamientos y reúnen 1032 perfiles de Concejales y Alcaldes.
 
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