FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

11 Agosto 2020

“Los ciudadanos no son conscientes del servicio que prestan las Diputaciones”

Si no existieran las Diputaciones habría que crearlas. Así de claro lo tiene Francisco Reyes, máximo responsable de la Diputación de Jaén y de la Comisión de la FEMP que agrupa a todas las Entidades Provinciales e Insulares. Insiste, sin embargo, en que son instituciones poco conocidas que es preciso poner en valor para mejorar su reconocimiento público. La elección directa de sus cargos ayudaría, en su opinión, a impulsar ese reconocimiento aunque, por ahora, el horizonte de trabajo de la Comisión de la FEMP que encabeza se establece en demandar más recursos y más competencias para las Diputaciones. Francisco Reyes, Presidente de la Comisión de Diputaciones, Cabildos y Consejos Insulares de la FEMP y de la Diputación de Jaén



Díganos dos o tres cosas que hacen las Diputaciones que quizá no se conozcan.

Lo que la ciudadanía no sabe es que nuestros pueblos no serían igual sin las Diputaciones Provinciales, que muchos de los servicios que reciben los ciudadanos les llegan gracias a ellas, y que si las Diputaciones no existiesen, habría que crearlas.

A tenor de esto, quizá sea interesante recordar para qué sirven las Diputaciones.

Son un instrumento al servicio de los pequeños y medianos municipios. Su objetivo es trabajar de la mano de los Ayuntamientos pequeños y medianos para que los ciudadanos, independientemente del lugar en el que vivan, tengan infraestructuras y servicios de calidad. Esa es la razón principal de las Diputaciones Provinciales, y a eso nos hemos dedicado históricamente.

Por precisarlo con algún ejemplo, ¿la Diputación que usted preside, la de Jaén, para qué sirve, qué hace?

En Jaén, en mi provincia, recogemos la basura en la práctica totalidad de los municipios; tratamos los residuos de todos (porque se ha sumado la capital); abastecemos de agua a más del 40% de la población, prestamos los servicios sociales comunitarios a 91 de los 97 municipios de la provincia; recaudamos los impuestos a casi el 92% de los municipios… Son algunos ejemplos de lo que estamos haciendo y algo que se desconoce.

¿Y en su ámbito de actuación todo eso se conoce?

Yo creo que los ciudadanos no son conscientes claramente de que es la Diputación quien presta estos servicios. Ese desconocimiento es uno de los errores que hemos cometido a lo largo de la historia.

Quizá ese desconocimiento podría traducirse en cuestionamiento. No sé si coincide pero, en todo caso, ¿por qué se cuestiona a las Diputaciones?


Pues sí. Creo que, en primer lugar, por desconocimiento, por fotos fijas que no coinciden con la realidad. También por el uso político de un instrumento que hacen algunos partidos políticos que aún no participan, porque son muy recientes, y creen que no van a necesitar representación en los pequeños y medianos municipios. Yo creo que cualquiera que cuestiona las Diputaciones Provinciales dejaría de hacerlo si tuviera la oportunidad de ver el trabajo que realizamos; cualquiera que conozca la labor que desarrollamos ni las cuestionaría ni las pondría en sospecha.

En consecuencia, desconocimiento e invisibilidad, aunque quizá no sólo ¿qué métodos proponen para hacer más visibles a las Diputaciones?

Reconocemos que hay una cosa que no hacemos lo suficientemente bien, y es no poner en valor la gestión que venimos realizando. Posiblemente ha influido que al Presidente de la Diputación o a los Diputados Provinciales no los eligen los ciudadanos directamente (se eligen a través de los Concejales de los distintos partidos). Ese error histórico hay que solucionarlo. Tenemos que esforzarnos para poner en valor ante la ciudadanía lo que realmente está sucediendo, destacar los servicios que prestan la Diputaciones, aun siendo de la mano y por delegación de los Ayuntamientos.

Menciona como una de las causas del desconocimiento el sistema de elección indirecta de los diputados provinciales ¿habría que reflexionar sobre ese método, cambiarlo?

Yo creo que sí. Mi opinión es que habría que darle una vuelta la ley electoral, plantear que los Alcaldes puedan elegirse directamente por la ciudadanía, y estudiar una segunda vuelta en las elecciones municipales… incluso, ver la posibilidad de que el Presidente de la Diputación sea elegido de manera directa por los ciudadanos de una provincia. Pienso que eso aportaría más transparencia, más participación de la ciudadanía; y a mí me parece bien avanzar en todo ese proceso.

¿Y por qué así serían más visibles las Diputaciones, menos desconocida su utilidad?


Como no nos eligen directamente, hemos querido que sean los Alcaldes o Alcaldesas quienes vendan esa gestión sin identificarla con la Diputación Provincial. En la tarea de hacernos más visibles es fundamental el esfuerzo que hay que hacer y que estamos haciendo las Diputaciones. No para sacar pecho, sino para que la gente sepa realmente quién le presta ese servicio, que conozcan que la Diputación es quien se encarga de la recogida de residuos sólidos urbanos, de agua potable, de asistencia a domicilio, de recaudación; que el cine de verano lo monta la Diputación Provincial, que el certamen de carreras populares (que en la provincia de Jaén hay 50 al cabo del año) lo organiza la Diputación Provincial, o que la Vuelta Ciclista a España, que este año va a parar en la provincia de Jaén un fin de etapa y una salida, lo financia la Diputación Provincial y así promociona un territorio como el nuestro. Eso es hacer visibles a las Diputaciones.

En todo caso, y paralelamente, ¿ayudaría también que las Diputaciones se modernizasen?, ¿Necesitan actualizarse, modernizarse, reconstituirse?


Yo creo que todas las Administraciones, en un momento de dificultad como el que estamos viviendo, deberían sentarse y hablar de competencias, de financiación y de adaptación a las nuevas circunstancias. Las Diputaciones son instituciones que se han adaptado a las nuevas necesidades. Como ejemplo, están ayudando, aportando y colaborando con los pequeños y medianos municipios en todo lo relativo a la información y Administración electrónica (muchos Ayuntamientos no podrían hacerlo si no fuera por nosotros). Creo, por tanto, que nos hemos adaptado tal y como nos ha pedido la ciudadanía. Pero, aun así, es necesario que haya una reflexión sobre competencias, una reflexión sobre financiación... que al final, la Administración que sea capaz de prestar mejor un servicio, con mayor calidad y mejor presupuesto, sea la que se quede con ese servicio. No hablemos por tanto de Administraciones, hablemos de servicios que prestamos veamos quién es capaz de hacerlo de mejor manera. De hecho, las Diputaciones, con el presupuesto del que disponemos (que es limitado porque no tenemos capacidad de generar ingresos), hemos sido capaces de dar respuesta a necesidades de los Ayuntamientos que hace unos años eran impensables.

¿Cómo se imagina las Diputaciones en cinco o diez años?

Me imagino unas Diputaciones con más recursos, me imagino o quiero unas Diputaciones con más competencias, porque hemos sido capaces de demostrar la capacidad de gestión que tenemos. A día de hoy ya hemos cumplido con el objetivo de déficit que nos había marcado el Ministerio de Hacienda para el 2020, cómo se ha hecho desde la mayor parte de la Administración Local, pero de manera especial desde las Diputaciones Provinciales; y no lo han hecho igual los Ejecutivos Autonómicos ni el Gobierno de España. Desde las Diputaciones Provinciales que hemos sido capaces de gestionar desde la sostenibilidad, y que no se nos olvide que nosotros no tenemos capacidad de generar ingresos y dependemos de las aportaciones del Estado y, en algunos casos, de convenios puntuales con las Comunidades Autónomas para gastos específicos. Por eso yo quiero unas Diputaciones que tengan definitivamente resuelto el problema de la financiación y que vean marcadas claramente cuáles son las competencias. Y a la ciudadanía y demás instituciones, que se fíen de una institución que ha demostrado una buena capacidad de gestión.

Maestro de profesión, político por vocación, ¿en qué momento supo que quería ser Alcalde?

Yo estaba de maestro en mi pueblo y me invitaron a que me afiliara al Partido Socialista. Me afilié por echar una mano y terminé siendo Concejal en el año 87. El Alcalde de entonces se fue al año por una cuestión laboral y me encontré en la Alcaldía. No quería ser Alcalde, pero me encontré la situación y tuve que tirar hacia adelante.

Como Alcalde, ¿era muy reivindicativo con la Diputación?

Sí. Es que esa es la obligación de los Alcaldes, especialmente de los de pequeños y medianos municipios, porque no cuentan con mucha capacidad para negociar y conveniar con los Gobiernos Autonómicos, ni siquiera con el Gobierno de España…; esos Alcaldes tienen que utilizar una Administración, que es la Diputación Provincial. Yo, como Alcalde, defiendo las Diputaciones porque lo he vivido en mis propias carnes, me he peleado con Presidentes de Diputación y diputados para que a mi pueblo se le diera el trato que merecía, para que me ayudaran a resolver los problemas que como Alcalde entendía que había, en cuanto a mejora de infraestructuras, de servicios…

Cuando llegó a la Diputación, ¿qué fue lo que más le sorprendió?

Una cosa es ver la Diputación como Alcalde, cuando vas a una reunión y ves al Presidente o a los Diputados, y otra muy distinta es estar dentro y ver la calidad y la capacidad de los trabajadores y trabajadoras de la institución provincial, la profesionalidad y el compromiso que tienen con los municipios: es que lo viven.

Los trabajadores de la Diputación Provincial ven como suyo cualquier infraestructura que se hace en un pueblo. Me sorprendió esa gran capacidad y ese compromiso. Luego pude comprobar el margen que había para poder decidir cosas, algo que desde otras Administraciones no es posible. Desde la Diputación Provincial sí tienes capacidad de diseñar un programa y plantearlo a tu equipo de gobierno, y depende de ti mismo, de los recursos que estás administrando y gestionando. Eso me agradó, me sorprendió, y creo que es el gran valor que tiene la Diputación, y fundamentalmente la capacidad de respuesta, que no hay intermediarios, y esa capacidad solamente las tenemos las Diputaciones Provinciales.

Ha tocado todos los palos: diputado nacional, Alcalde, Delegado del Gobierno autonómico en Jaén Presidente de la Diputación… ¿En cuál de esos papeles se ha sentido más útil para los ciudadanos?

En el de Alcalde. Fue mi primera experiencia, mi llegada a la política y eso no tiene precio. Y no lo tiene porque cada vez que te acuestas por la noche puedes evaluar la gestión y el trabajo que has realizado, te acuerdas del vecino que ha venido con un problema, sonríes cuando has tenido capacidad de resolvérselo y te indignas o te cabreas cuando ves que no has tenido capacidad para darle solución. Son problemas que te llevas a casa y los tienes contigo las 24 horas. Los médicos antes echaban esas 24 horas al día y tenían 365 días casi al año; ahora, el único trabajador público en este país que tiene 24 horas de servicio es el Alcalde…

¿Es verdad entonces aquello de que “quien ha sido o es Alcalde lo es ya para siempre”?

Bueno, yo creo que al que ha pasado por un Ayuntamiento se le nota en cualquier otra tarea que pueda desarrollar en cualquier ámbito, tanto institucional, político o incluso profesional… Una persona que haya pasado por la Alcaldía tiene otra sensibilidad.
 
Francisco Reyes

Francisco Reyes

Lucha contra la despoblación

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