FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

29 Mayo 2020

Es el momento de las soluciones

Cuando están a punto de sentarse las bases de las cuentas del Estado para 2018, los Gobiernos Locales volvemos a mirar expectantes si, por fin, en esta ocasión, se van a tener en cuenta nuestras demandas o si, al igual que en debates presupuestarios anteriores, nos vamos a ver obligados a defender las mismas reivindicaciones que en los ejercicios precedentes, y con similares argumentos: uso del superávit y modificación de la regla de gasto, en el lado de lo que pedimos, y enfrente, en el de nuestras razones, una gestión impecable, objetivos de deuda y déficit alcanzados y superados, y capacidad más que comprobada para respetar las limitaciones que han impuesto la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera, sin descuidar por ello el nivel y la calidad de los servicios a los ciudadanos. Creo, honestamente, que no tenemos nada que demostrar.



Y sin embargo, aquí estamos, de nuevo. Tras la Conferencia de Presidentes del pasado febrero, el Gobierno se comprometió a incluir la voz local en muchos de los foros creados en el marco de sus acuerdos, aún no hemos visto nada tangible. A cierre de esta edición estábamos pendientes del informe que ultimaba el Grupo de Expertos para la Reforma de la Financiación Local; pero seguíamos peleando para acabar con las restricciones a la inversión de nuestro superávit y éramos, curiosamente, los impulsores de un grupo de trabajo para el estudio del techo de gasto; un grupo de trabajo prometido y comprometido por el Ejecutivo que, finalmente, se constituía a iniciativa nuestra sólo unos días antes de finalizar el plazo para su creación.

No estamos satisfechos; no podemos estarlo. La falta de una normativa completa y razonable en materia económica, y coherente con una legislación competencial basada en principios de eficiencia, nos está obligando a chocar siempre con los mismos muros (y a veces, hasta nuevos obstáculos, como el derivado de las Sentencias sobre plusvalías). En algunos aspectos, nos vemos obligados a navegar entre la inseguridad jurídica y nuestra obligación de servicio a los ciudadanos, tomando decisiones que resultarían más sencillas si una normativa de esas características se encontrase ya en nuestro ordenamiento jurídico.

Los Gobiernos Locales somos capaces, eficaces y sabemos cómo hacer las cosas. Y más aún, somos el elemento vertebrador de una estructura territorial que a veces parece perder su norte; la garantía de servicios de proximidad para los ciudadanos de todo el país. Y hemos de tener ya, cuanto antes, el andamiaje normativo que nos permita desempeñar esta función. No podemos dispersarnos reivindicando cada mínimo avance… es el momento de las soluciones.
 
Carta Local nº 334, abril de 2020.pdf