FEDERACION ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS

19 Enero 2020

Cooperación y trabajo en red: presente y futuro para los Gobiernos Locales

Facilitar la coordinación y el trabajo en red es uno de los cinco ejes del Plan Estratégico FEMP siglo XXI pues constituye una bisagra necesaria para articular el presente con el futuro más inmediato. A juicio de Tamiko Isa, Profesora de Políticas de Empresa de ESADE, “Trabajar en red, significa, no sólo pensar en los recursos de mi organización, sino en las capacidades de otras organizaciones; el plus está no sólo en gestionar mi propia organización, sino en tener capacidad de liderar proyectos con otros, entusiasmar a otros en estos proyectos, convencerlos para que no abandonen el proyecto y hacer sostenible esta capacidad de trabajar en red.”



 
 
 
 
 
Las redes siempre han existido y todos, de una u otra manera pertenecemos y tenemos un funcionamiento en red. La gestión de redes convive y subyace en cualquiera de los ámbitos de la cooperación. Aunque se decida afrontar las dificultades de identidad, financiación, o legitimidad que supone la reforma o evolución de las Administraciones Públicas españolas, la cooperación y el trabajo en red seguirá siendo una realidad prioritaria y un aspecto vital de la acción local.
 
Los políticos locales tienen que gestionar su propia red de actores locales para fortalecer la cohesión y proyección de su territorio. Han de utilizar las posibilidades tecnológicas y desarrollar las habilidades de relación necesarias para el aprovechamiento del “capital social” del municipio. Es obligatoriointeractuar permanentemente con los agentes económicos, sociales, los medios de comunicación y los ciudadanos del entorno territorial (la bidereccionalidad de la comunicación con la ciudadanía debe asegurarse especialmente).
 
La cooperación entre instituciones parte del reconocimiento de las competencias y de la propia autonomía, pero esta condición no es suficiente. La cooperación a la que se refieren los principios de gobernanza va más allá de establecer reglas o criterios de reparto de recursos. Se plantea como voluntad de entendimiento y de generación de acuerdos para conseguir objetivos con el menor desgaste de recursos de las partes. Los mecanismos competenciales y de cooperación formal se vienen complementando con otras fórmulas, como la creación de redes de colaboración interadministrativa con fines concretos.
Las fórmulas intermunicipales tienen que cobrar mayor protagonismo en el futuro, aportando un valor de eficiencia, allí donde el tamaño del municipio haga inviable la prestación de servicios o infraestructuras. La cooperación, asociación y trabajo en red entre municipios ya se ha extendido notablemente (mancomunidades, consorcios de gestión o áreas metropolitanas) y los gobiernos locales intermedios deberán seguir garantizando los equilibrios territoriales y mejorando la eficiencia del conjunto del sistema público.
El Ministerio de Política Territorial define a las Redes Municipales como agrupaciones voluntarias de municipios y otras entidades, que tienen por objeto fundamental el intercambio de experiencias y el desarrollo de proyectos y actuaciones en un determinado ámbito de actividad con el objeto de aunar esfuerzos y conocimientos para actuar como grupo de presión y fortalecer la posición institucional de los mismos.
Las federaciones de municipios y otras asociaciones municipalistastambién son redes cuya vocación principal, es la representación y defensa de los intereses comunes de los gobiernos locales, desarrollando principalmente: intercambio de información y buenas prácticas, capacitación de sus miembros, búsqueda de estrategias comunes y sinergias de presión o funciones de lobby. Para facilitarlo existen instrumentos de un gran potencial como la red social www.goblonet.es u otras.
La pertenencia de los gobiernos locales a estas redes municipalistas o propias del gobierno local, aporta valor y utilidad ya que potencia su imagen y mejora su capacidad de influencia, además de posibilitar el aprendizaje entre sus miembros. Pertenecer a ellas significa estar dispuestos a “compartir”, teniendo claros los objetivos y resultados a alcanzar, y entendiendo que suponen un cambio cultural en la forma de trabajar.
Gráfico Red municipal de colaboración interadministrativa
 
Para obtener el máximo rendimiento de las recursos dedicados a la cooperación y a la participación en redes, cada una de las iniciativas debe definir sus “reglas de juego”, los objetivos generales y también los de cada uno de los participantes. La mayoría de la redes con resultados prácticos están sustentadas por un actor referencia y claro impulsor que orienta, dinamiza y asume los trabajos de soporte de la red. Hasta ahora, estas redes “centralizadas” han sido la fórmula más frecuentemente usada en las administraciones públicas españolas.
 
Cuando los diferentes actores de una red interactúan libremente sin que exista una organización que predomine en la coordinación, podemos denominarla como descentralizada. En este caso, los flujos de información no requieren pasar por un nodo central y provoca diferencias en la intensidad del intercambio entre sus miembros e incluso estrategias de “cooperación reforzada” entre alguno de ellos. Esta manera de proceder es muy adecuada para procesos de intercambio, innovación y aprendizaje.
 
En la mayoría de las ocasiones las redes se crean con ambiciosos empeños universales (como incrementar capacidades de influencia o generar desarrollos conjuntos) y limitadas expectativas particulares que no van más allá de intercambiar información u obtener recursos concretos. El proceso de consolidación de una verdadera red atraviesa etapas, una primera y básica de intercambio informativo, posteriormente otra de capacitación, para llegar más tarde a ser capaces de compartir estrategias e incluso  a gestionar acciones conjuntas. La confianza mutua es un elemento imprescindible para transitar estas fases y para progresar hay que medir y evaluar los logros concretos, a través de metodologías apropiadas para ello.
 
La cooperación entre gobiernos es y será  necesaria para afrontar los retos sociales y dar respuesta a las necesidades y demandas de territorios y ciudadanos. Cada vez más y para más Ayuntamientos, la cooperación con otros no va a ser solo una opción voluntaria, sino una exigencia de la situación económica.
A través del desarrollo del eje “fomento de redes” del Plan Estratégico se intentarán aportar metodologías y dinámicas de funcionamiento basadas en la experiencia y conocimiento acumulado por la FEMP  en la gestión de comisiones y redes de todo tipo.
 
 
Carta Local nº 330, diciembre 2019.pdf